5 de marzo de 2010

La Comunidad Europea aprueba una variedad transgénica de papas

Luego de 12 años sin innovar en este tipo de medidas, la entidad dió el visto bueno a esta nueva y peligrosa variedad OGM del tubérculo .

Transgenicos.

La Comunidad Europea acaba de aprobar cinco expedientes de organismos genéticamente modificados u OGMs, el cultivo de la papa Amflora para uso industrial (no apta para consumo humano), el uso de la fécula producido por esta papa y la comercialización de tres maíces transgénicos de Monsanto. Hacía 12 años que la comunidad no adoptaba decisiones tan críticas. Detrás de la aprobación está el visto bueno de la poderosa Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) y la incapacidad de los países miembro para adoptar decisiones conjuntas sobre organismos genéticamente modificados.

El Ministro de Agricultura de Italia, Luca Zaia, ya se pronunció en contra de la medida adoptada por la Comunidad Europea y anticipó la posibilidad de formar un frente de países "para defender la salud de los ciudadanos y la identidad de la agricultura europea".

Estas contradicciones no deben sorprendernos. En el viejo continente se entremezclan hipocresía, codicia corporativa, corrupción y una sociedad cada vez más reticente al consumo de OGMs "visibles". No es casual que las especies con comercialización permitida (pero cultivadas fuera de Europa) superen abrumadoramente las pocas especies autorizadas para cultivo local. Su percepción social es diferente. Aunque los granos importados son insumos clave para numerosas industrias europeas de la alimentación, los consumidores locales no siempre conocen el recorrido total de los transgénicos pese al complejo sistema de marbetes.

Recién en 1998 la Comunidad Europea aprobó un organismo genéticamente modificado para cultivo local, el maíz 810 de Monsanto (MON810). El segundo cultivo permitido, esta vez de papa transgénica, acaba de aprobarse 12 años después.

Tras completar el desarrollo de la papa Amflora, Basf presentó el correspondiente pedido de aprobación a la Comunidad Europea. Esto ocurrió hace 6 años. Su autorización repitió formatos anteriores. Al no lograrse consenso entre los países miembro, la Comunidad decidió unilateralmente, y aprobó Amflora.

La papa transgénica produce espesantes que serán utilizados en la fabricación de papel y su alto contenido en almidón permitirá que los residuos de la producción industrial puedan ser empleados como alimento para animales. Curiosamente, la Comunidad Europea aprobó en un solo acto administrativo los dos usos, el cultivo y la utilización de pienso. Como ya sucedió con el maíz 810 de Monsanto, seguramente habrá aceptaciones y prohibiciones, país por país. Pero el mensaje fue claro. La papa de Troya ingresó a Europa desde uno de sus países miembro. La puerta se abrió -acompañada de otras tres autorizaciones emblemáticas- y nada sugiere que vaya a cerrarse.

La nueva papa, cuya mayoría de genes procede de ancestros andinos, tiene entre sus agregados de bioingeniería un gen resistente a los antibióticos. Éste gen podría transmitirse a bacterias que viven en el tracto intestinal. Un efecto similar ya fue detectado en el maíz genéticamente modificado, que contiene el gen de la beta lactamasa. Esta enzima puede inactivar antibióticos beta lactámicos como la ampicilina, y conferirle a la bacteria portadora una mayor resistencia. Pese a los potenciales riesgos sanitarios de la papa transgénica, los burócratas europeos -más sensibles a los reclamos de la Organización Mundial de Comercio que al Principio Precautorio- consideraron que la evidencia era irrelevante. De este modo el experimento pasa a su etapa social. Aunque después de algunos años se confirmen los efectos negativos de la Amflora sobre la salud y algunos países prohíban su cultivo, las empresas ya habrán obtenido ganancias descomunales. Vendrá entonces un nuevo cultivo transgénico, otra aprobación unilateral y el repetido experimento social.

Existe sin embargo otro peligro, mucho mayor y menos predecible. A corto, mediano y largo plazo la estabilidad ambiental de los países depende de sus biodiversidades naturales, es decir, de los ecosistemas con sus miles de especies vivas. Sin superficies importantes de ambiente nativo dejan de funcionar las fábricas naturales de suelo y de agua. Al mismo tiempo disminuye peligrosamente la resistencia de estos ambientes degradados a los cambios –incluido los cambios por modificación del clima, grandes terremotos y maremotos e incendios. Haití mostró con una didáctica feroz que la destrucción de los ambientes nativos y del tejido social magnifican escandalosamente los efectos de una lluvia intensa, un huracán o un terremoto.

La expansión de los cultivos transgénicos empieza consumiendo superficie de ambientes naturales. El desmonte ya produjo en Argentina la desaparición del 80% de sus bosques nativos, y en provincias como Córdoba –dominada por la soja transgénica- solo queda el 5% de los bosques nativos cerrados que tenía originalmente. Al reducirse la superficie de los ecosistemas naturales disminuye también la "distribución" de la biodiversidad.

Cuando desaparecen por ejemplo 50.000 hectáreas de bosque chaqueño en el oeste de Formosa –en la zona más caliente de América del Sur, la "isla de Prohaska"- también desaparecen germoplasmas (códigos genéticos) que estaban adaptados a las particularidades de "ese" ambiente. Aunque distintos sectores del bosque Chaqueño tengan fisonomías similares, cada uno de ellos posee información única e irrecuperable en tiempos humanos.

Proteger una pequeña superficie del total original de bosques, pastizales o lagunas –ya sea como parque provincial o nacional- es críticamente insuficiente para mantener los pulsos ambientales que necesitamos (agua, suelo, estabilidad microclimáticas). Lamentablemente la soja RR y otros cultivos transgénicos están "devorando" ambientes nativos. Esto simplifica peligrosamente la biodiversidad de Argentina y reduce su resistencia ambiental. En momentos de cambios extremos tener escasa superficie de ambiente nativo y baja biodiversidad es la peor estrategia.

Todo el dinero acumulado por la codicia de la soja RR no alcanzará para cubrir los daños y la pérdida de estabilidad ambiental que sufriremos en los próximos años. Tartagal 1 y 2 son apenas muestras de lo que vendrá. Se pueden exportar porotos de soja a la Comunidad Europea o China, pero no podemos importar ecosistemas que nos protejan.

Existe además un riesgo adicional tan grave como el anterior. En momentos de mínima superficie con ambientes nativos, y menor biodiversidad –es lo que caracteriza a la Argentina actual- la irrupción de materiales genéticos extraños en grandes cantidades (solamente la soja cubre en Argentina más de 17 millones de hectáreas) genera un experimento biológico sin precedentes. Introducimos especies transgénicas que contaminan con sus genes a las especies nativas (esto ya ocurrió por ejemplo con el maíz en México) o crean situaciones genéticas absolutamente nuevas en momentos con valores críticamente bajos de biodiversidad natural. No solamente tenemos la resistencia ambiental más baja de toda la historia: también ofrecemos la menor resistencia genética.

La biodiversidad nativa no es destrozada solamente por las topadoras y por las especies genéticamente modificadas. También actúan a gran escala los plaguicidas. Matando distintos tipos de vida –pues los plaguicidas son ecológicamente analfabetos- sus complejas moléculas mantienen bajos niveles de biodiversidad en los cultivos, y afectan la biodiversidad de ambientes naturales ubicados incluso a grandes distancias de los lugares de aplicación. Entre los seres vivos impactados estamos nosotros, desde embriones, fetos y bebés hasta niños, adolescentes y adultos.

Las bajas dosis de plaguicidas rompen nuestros sistemas hormonales y de defensa, y crean cócteles de contaminantes que ninguna regulación prevé ni controla. La legislación argentina solo toma en cuenta las dosis letales de cada principio activo, no sus bajas dosis, ni los cócteles de sustancias. Omite además la acumulación ambiental de plaguicidas y el traspaso intergeneracional de organoclorados.

Nuestra propia diversidad humana sufre los efectos colaterales del alto precio de la soja, de la Mesa de Enlace, de las corporaciones químicas y biotecnológicas y de los gobiernos ausentes. No se conserva ni la biodiversidad, ni las fábricas de suelo y agua, ni la salud de la mayoría de las personas. Se privilegian los rindes, los beneficios económicos de las grandes empresas, el consumismo ciego, y el crecimiento a cualquier precio.

La invasión de los cultivos industriales expulsa además comunidades campesinas que conviven con los ambientes de bosque desde hace varias generaciones, y arrebata las tierras donde viven pueblos originarios. Extinguimos la biodiversidad, pero también la diversidad cultural, y al hacerlo perdemos comunidades, conocimientos y herramientas prodigiosamente adaptadas a nuestros ambientes nativos. Disminuye así nuestra resistencia ambiental, pero también nuestra resistencia social para enfrentar los cambios.

Curiosamente uno de los temas dominantes es el cambio climático global. Nos dejamos seducir por las incoherentes propuestas de Al Gore, seguimos obsesivamente a través de los medios de comunicación social lo que sucedió en Copenhague y observamos el cielo con temor cuando aparecen nubes oscuras, o cuando no aparecen por meses. Es cierto que hay cambio climático, y que lo alimenta mayoritariamente el exceso de efecto invernadero. Pero existen otros dos cambios de gran escala, mucho más perversos e inmanejables: el cambio biológico global, y el cambio terrestre global. Recién los leemos cuando llueve copiosamente sobre serranías quemadas y sin vegetación, y una inundación violenta arrastra personas y viviendas.

En Argentina estamos en rojo, esos cambios han sido extremos, y no cesan. Disminuye la superficie ocupada por ambientes nativos, la CONABIA sigue aprobando organismos genéticamente modificados y no vigila sus poblaciones, el SENASA habilita nuevos plaguicidas, o deja sin revisión los existentes, y el país se transforma, con rapidez, en un monocultivo de soja, consumismo feroz, vanidades y codicia. Si no hacemos mayores esfuerzos para entender nuestro ambiente, nuestra sociedad y nuestras propias contradicciones, y no asumimos compromisos urgentes de cambio, las tragedias seguirán pareciéndonos naturales.

Fuente: www.ecoportal.net


Prof. Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo
Presidente de FUNAM (Fundación para la defensa del ambiente)
Profesor Titular de Biología Evolutiva (Universidad Nacional de Córdoba)
Premio Nóbel Alternativo 2004 (RLA-Estocolmo, Suecia)
Premio Global 500 de Naciones Unidas 1989 (UNEP-Bruselas, Bélgica)
Nuclear Free Future Award 1998 (Salzburgo, Austria)
Premio a la Investigación Científica (Universidad de Buenos Aires, Argentina)


Las tres formas aprobadas son MON683xMON810, MON683xNK603 y MON683xMON810xNK603

2 de marzo de 2010

Food, Inc. ( Documental )

Presta atención a lo que comes

Food, Inc.

Dos de las cinco nominaciones en la categoría
(Mejor Documental del año) para los Premios
Oscar 2010, nos dejan un fuerte mensaje ambiental. Hablaremos hoy de una de las películas nominadas. Es muy probable que el documental Food Inc. nunca llegue a las pantallas argentinas, de hecho ya sería imposible. Es una película incómoda. Plantea preguntas delicadas pero muy pertinentes sobre los orígenes de la comida que muchas familias ponen en sus mesas diariamente.

¿Es segura la comida que ingerimos? ¿En qué condiciones son criados los animales que consumimos? ¿Son saludables las prácticas de la industria para el medio ambiente?

El film, dirigido por Robert Kenner, hace un minucioso recuento sobre los excesos de las empresas que explotan los recursos naturales, abusan de los animales y enferman con sus productos a los consumidores estadounidenses. En tres segmentos, los realizadores examinan la producción cárnica (res, pollo y cerdo), de granos básicos (maíz y soya/soja) y el poderío económico y legal de las corporaciones alimentarias.
Robert Kenner pasó tres años entrevistando a productores del campo para conocer cómo se crian a los animales. Sólo unos cuantos accedieron a mostrar al público las condiciones deplorables en que son hacinadas las bestias, accediendo a filmar en secreto escenas de rastros y criaderos donde se trata cruelmente a los animales. Son escandalosas las escenas de las gallinas deformes y muertas, llenas de excremento y maltratadas por trabajadores indocumentados. Food Inc debate los temas de forma metódica, bien documentada y propone soluciones sensatas. Por desgracia sólo se nos presenta la versión de los afectados porque los acusados, todos sin excepción, se negaron a hablar ante las cámaras y presionaron a otros entrevistados para que no lo hicieran.

Kenner también explora con detenimiento el comportamiento de transnacionales agroindustriales como Monsanto o Cargill que monopolizan el mercado de los fertilizantes, herbicidas y de las semillas transgénicas, en perjuicio de los pequeños productores y la salud de los consumidores. Un tema muy pertinente para países como Argentina.

El documental pone en manos del auditorio la decisión final sobre cómo asegurar su derecho a la salud, a la soberanía alimentaria y a un desarrollo humano y sustentable del campo. Y sugiere diez simples medidas que pueden adoptar los consumidores para presionar a las compañías a que modifiquen sus hábitos nocivos:

1. Dejar de consumir bebidas gaseosas u otras bebidas endulzadas.

2. Comer en casa en vez de comer en un restaurante.

3. Apoyar leyes que obliguen a los restaurantes a informar a sus clientes sobre el contenido nutricional de sus platillos.

4. Obligar a las escuelas a que dejen de vender refrescos, comida chatarra y bebidas deportivas, ya que la obesidad infantil se ha incrementado dramáticamente en pocos años.

5. Lunes sin carne. Dejar de comer carne un día a la semana. Cerca del 70% de los antibióticos producidos en los Estados Unidos son utilizados en animales de granja.

6. Consumir alimentos orgánicos o sustentables sin pesticidas.

7. Proteger las granjas familiares. Visita tu mercado de productores locales.

8. Leer las etiquetas. Conocer de dónde viene nuestra comida.

9. Informar a nuestros representantes de que la seguridad alimentaria es muy importante para nosotros.

10. Exigir medidas para beneficiar a los campesinos del campo y a los pequeños productores de comida, como salarios justos y buenas condiciones laborales.


Si bien es una película filmada en los Estados Unidos y muestra una realidad que no siempre se asemeja a la nuestra, el documental nos invita a - si está dentro de nuestras posibilidades - consumir productos locales y de estación.

La ceremonia de los Premios Oscar 2010 será transmitida en vivo el próximo 07 de Marzo, esperemos que este documental se lleve la estatuilla.

Acá la película para bajar con el programa utorrent.

click para bajar la película con utorrent

click para bajar los subtítulos en español



Fuente:
http://www.aktuaya.org

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Fútbol para todos, ¿medio ambiente para quién?

La sustracción de fondos destinados a la cartera ambiental, ocurre en el peor momento y de la peor manera.

fútbol para todos


El día jueves 18 de febrero se dio a conocer la sorprendente noticia del desvío de más de 140 millones de pesos de partidas destinadas a la Secretaría de Ambiente, para cubrir el déficit generado por el acuerdo entre el Gobierno y la AFA. Ante esta situación, la Fundación Vida Silvestre Argentina expresa su oposición a la reasignación de partidas destinadas a la gestión ambiental para otros fines y solicita que se revea esta medida.
La decisión no deja de asombrar, al dejar una vez más en claro la prioridad que tiene la delicada problemática ambiental en las políticas de Estado. A pesar de la insistencia en el discurso oficial de la importancia del tema en la agenda pública, esta reducción del presupuesto para el área es sólo una muestra más de la poca atención que se brinda a uno de los principales temas de preocupación de la sociedad.

Resulta sencillo sumar ejemplos sobre esta afirmación: la escueta partida presupuestaria asignada a la implementación de la Ley de Bosques (menos del 50% de lo previsto en la norma), la falta de medidas concretas para resolver la problemática de la pesca de la merluza (cuya población se redujo en los últimos 20 años en un 80%), entre muchas otras.

La sustracción de fondos destinados a la cartera ambiental, ocurre en el peor momento y de la peor manera. Acrecentando aún más la desconfianza de parte de los gobiernos provinciales, que todavía están definiendo su ordenamiento territorial, y que no estarán dispuestos a comprometer esfuerzos para el manejo de sus bosques nativos si no se vislumbra siquiera la intención de cumplir con lo comprometido desde el Estado Nacional.

Una muestra clara de esta situación es la propuesta de Ordenamiento Territorial presentada recientemente por la Provincia de Formosa, en la que casi el 90% de su territorio ha quedado en la categoría más baja de protección y sin posibilidad de acceder al subsidio por parte de la Nación. Es claro que el subsidio podría haber funcionado como un incentivo para un manejo forestal diferente, pero no así la promesa lejana de un eventual subsidio.

El área que se está desfinanciando para favorecer a “Fútbol para Todos” es precisamente aquella en la que el Presupuesto Nacional está en deuda, y no sólo por lo exiguo de su financiamiento, si no porque además, explícitamente la Ley de Presupuesto Nacional 2010 establece que la partida de Ecología y Medio Ambiente deberá incrementarse hasta 300 millones para conformar el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos. Hay que mencionar, que la ley 26331 que estableció dicho fondo en realidad preveía conformarlo con “al menos el 0,3% del presupuesto nacional”, es decir unos 821 millones de pesos.

¿Qué significan 144 millones?
Equivale a la mitad de la partida presupuestaria asignada para el 2010 para la aplicación de la Ley de Bosques
Equivale al 65% del presupuesto anual de la Administración de Parques Nacionales, que maneja el principal sistema de áreas protegidas del país.

Equivale a la mitad del presupuesto anual asignado para el 2010 de las cuatro áreas (Planificación y Política Ambiental, Promoción del Desarrollo Sustentable, Coordinación de Políticas Ambientales y Control Ambiental) más relevantes de la Secretaría de Ambiente.



El Programa Fútbol para Todos ya tenía asignado el doble del presupuesto que estas cuatro áreas de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable en su conjunto.

Fuente: Fundación Vida Silvestre

Firmá ya contra la minería a cielo abierto y la minería nuclear !!

Campaña de Firmas por el NO a la Minería Química a Cielo Abierto y la Minería Nuclear en todas sus formas

minería a cielo abierto


Los ciudadanos del territorio argentino decimos NO a la minería química con la modalidad a "cielo abierto" y a la minería radiactiva en todas sus modalidades (cielo abierto o por galerías).

* Pedimos la nulidad y derogación de la Ley de Inversiones Mineras (Ley Nacional 24.196) y normas complementarias.
* Exigimos la derogación y anulación por parte de la República Argentina del "Tratado de Integración Minero Argentino-Chileno".
* Reclamamos el cierre definitivo y la recomposición del ambiente, según el art. 41 de la Constitución Nacional, de todas las minas abandonadas y aquellas que están funcionando y no respetan la ley general del ambiente (ley nº 25675).
* Pedimos previa autorización expresa para la utilización de recursos hídricos compartidos de las poblaciones de las provincias potencialmente afectadas por un emprendimiento minero que se expresarán por referéndum y demandamos la participación de la autoridad ambiental nacional en caso de efectos ínter-jurisdiccionales.
* Pedimos se respeten estrictamente los principios ambientales preventivo, precautorio y de sustentabilidad contenidos en la ley general del ambiente y la sanción de caducidad de las concesiones mineras en caso de incumplimiento.
* Reclamamos la detención y prisión de los empresarios mineros que contaminan el medio ambiente con sus delitos y la misma condena para los funcionarios públicos cómplices.
* Denunciamos los planes nucleares que se fomentan desde el gobierno y enriquecen a los empresarios mineros que desarrollan emprendimientos mineros radiactivos.
* Reclamamos expresa "Licencia Social" y participación ciudadana real y efectiva previas a los procesos de autorización de actividades mineras.

¡Sí a la vida y a la dignidad! ¡No al saqueo, destrucción y contaminación!



Clickeá en el botón de abajo y colaborá ahora solo con tu firma.



Gracias !!!!!!!!!!!

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Hambre de soja

En los últimos años la agricultura Argentina aumentó su producción a niveles antes nunca imaginados gracias al cultivo de la soja transgénica. Sin embargo, esta soja es el principal enemigo que tiene la Argentina como país agropecuario y productor de alimentos. La soja permite aumentar la producción, pero produce la desertificación del suelo, una masiva contaminación ambiental, pérdidas irreparables en la biodiversidad de ambientes naturales, la desaparición de alimentos básicos y un aumento de la desocupación, el hambre y la indigencia.

1 de marzo de 2010

Pequeñas grandes frases

Fast Food Nation

Esta es una pelicula de ficción, pero que aborda el tema de la responsabilidad en el trato con los animales, el exilio de pobladores mexicanos que seducidos por el anhelo de un porvenir mas próspero, migran ilegalmente a una ciudad estadounidense donde funciona una megafactoría de carne destinada al abastecimiento de la industria de las comidas rápidas, donde son explotados y atropellados sus derechos de trabajador, y nos muestra como mediante el marketing fraudelento y un "buen" equipo de abogados las grandes compañías pueden lograr cualquier cosa que se propongan.
Pero cabe destacar lo bueno, también nos muestra que la gente puede unirse firmemente en favor de una causa noble.

Muy recomendada.



Perdón pero no encontré el trailer subtitulado

Acá la película con subtitulos en español para bajar con el programa utorrent.

Sobre Como Dejé de ser Carnívoro....

Desde siempre me gustaron mucho los documentales, dado que son muchas las sensaciones que estos pueden despertar, a veces quedás deslumbrado, otras maravillado, otras indignado, otras desgarrado.
Sin exagerar, esa fue mi sensación al ver este corto-documental que comparto hoy con ustedes, fue tanta la tristeza, la culpa, la impotencia que sentí, que no pude más que obligarme a verlo; y por mas que no me gustaba lo que veía decidí hacerme cargo y seguirlo hasta el final. Y el paso siguiente fue tomar una de las decisiones mas significativas que he tomado en cuanto a mi alimentación y modo de vida, porque no solo es mas sano para mi mismo, sino también conciente de que mis gustos y necesidad de comer no me dan derecho a decidir cuando y en que momento los animales deben morir, y mucho menos a ser cómplice del sufrimiento, del trato cruel y despiadado, de la falta de respeto por la vida y de la maldad con que se trata a los animales de granja o de criadero.
Espero que a ustedes también les despierte algo en su conciencia.

Ojalá empecemos a ser mejores personas de verdad.



link: Peta en español

Pequeñas grandes frases

En defensa de los Glaciares

Por Nacho Rodriguez

El lunes 1 de marzo agrupaciones ambientalistas han organizado un encuentro para insistir con la ley vetada.

glaciares




La historia de la primera ley de glaciares es realmente notable. Marta Maffei, la histórica dirigente docente que llegó a la Cámara de Diputados de la Nación de la mano de Elisa Carrió, presentó en 2007 un proyecto de protección del área glaciar y periglaciar de la Argentina que ponía límites concretos a la explotación minera en las áreas cercanas a los glaciares. Ese mismo año el proyecto obtuvo un inédito acompañamiento de todos los bloques legislativos en diputados. Más tarde se convirtió en ley con el apoyo, también unánime, de los senadores nacionales. La presidenta Cristina Fernández, ejerciendo un derecho que la asiste pero en un acto al menos polémico por el tenor de la ley, vetó la norma retrayendo todo nuevamente a foja cero.

En su veto adujo razones de defensa de las economías regionales y contempló, según dijo, pedidos de gobernadores de zonas cordilleranas y una sugerencia de la secretaría de Minería de la Nación. Las tres cosas son objetables. Por un lado deberíamos preguntarle a un mendocino, por nombrar sólo a una provincia, qué pasaría si un día se agota el agua que traen nuestras montañas para saber si realmente la defensa de las economías regionales está en proteger o desproteger a los glaciares. En segundo lugar, los gobernadores sean de la zona que fueren, no pueden arrogarse para sí el derecho de decidir sobre un recurso natural y escaso como es el agua por sobre el derecho de todos a tenerla y protegerla. En tercer lugar la secretaría de Minería no debería inmiscuirse en un asunto que es eminentemente medioambiental y que hace a la subsistencia del hombre por sobre cualquier otro interés, mucho menos, el interés económico y, menos aún, la extracción de oro que termina en el extranjero.

San Juan es una de las provincias en las que la minería a cielo abierto está haciendo estragos. Vuelan las montañas con dinamita y dejan en su lugar un gran hueco que será por los siglos de los siglos eso: un gran agujero mirando al cielo. Después, en una mezcla de cianuro y agua (toman 370 litros de agua por segundo que si siguiesen su curso normal terminarían en casas de familia, fauna o flora) y separan el material precioso que, se estima, es un gramo por cada cuatro toneladas de piedra. Allí se forma un dique de cola con esos residuos que imagínese donde termina. ¡Allí para siempre!

Entre los “gobernadores cordilleranos” que sugirieron a la Presidenta vetar la ley se encuentra José Luis Gioja, gobernador de San Juan e impulsor de las reformas a las leyes mineras y al código de minería en los ’90. Esas normas son hoy el soporte jurídico y legal en el cual se amparan empresas como la Barrick Gold, que explota entre otros yacimientos el de Veladero y está comenzando con el binancional Argentina – Chile de Pascua Lama. La familia Gioja posee, entre otros emprendimientos, la empresa Bentonita Santa Gema, una proveedora de la Barrick Gold. Jorge Mayoral, secretario de Minería de la Nación y también sanjuanino, fue otro de los consejeros de la Presidenta para el veto. Mayoral es también empresario vinculado a la minería en su provincia.

En síntesis, dos o tres hombres con claros intereses en sus bolsillos hipotecan el futuro de millones. No hay excusas. El trabajo que generan las mineras a los lugareños es ínfimo, en áreas menores como maestranza, vigilancia y limpieza y de bajos salarios, el dinero que le dejan a las provincias y a la nación es casi inexistente (no llega al 1%) y el daño que causan es irremediable y permanente. Insistir, no darse por vencidos. El lunes 1 de marzo agrupaciones ambientalistas han organizado un encuentro para insistir con la ley vetada. Se hará en Rivadavia y Sarandí, a unas pocas cuadras del Congreso Nacional. Allí estará la Presidenta inaugurando las sesiones ordinarias legislativas. Una buena oportunidad para expresar que el agua es nuestra, los glaciares son nuestros, la dignidad ante todo.

Fuente: DiarioUno

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Campaña de Difusión contra la MegaMinería

Campaña de difusión de la ONG Interprovincial "Conciencia Solidaria" contra las aberraciones producidas por la Minería a cielo abierto, en la cual colaboran actores y personalidades del espectáculo de Argentina




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Sitio web de Conciencia Solidaria